Las proyecciones de crecimiento para El Salvador se mantienen positivas a pesar del entorno internacional. Según el vicepresidente de créditos soberanos de Moody ‘s, la economía salvadoreña venía con un gran impulso después de haber cerrado 2025 con un crecimiento de 3.9% del PIB.
Pero en marzo inició el conflicto en el Medio Oriente que ha generado un impacto inflacionario a nivel mundial y sobre todo en el tema de combustibles. Sin embargo, el Gobierno está evaluando qué herramientas tiene para tratar de paliar el impacto sobre la población. Ya se vio algo similar en 2022, pero esta vez parece que hay una voluntad del gobierno de tratar de focalizar más las transferencias.
Aunque el analista considera que puede restarles unas décimas al crecimiento económico, la proyección de crecimiento es de 3.1% para este año. Esa proyección se basa sobre todo en el comportamiento del sector construcción y está dentro del rango de la proyección oficial hecha por el Banco Central de Reserva.
El ejecutivo menciona que el sector construcción dentro del país sigue extremadamente dinámico, se pensó que se iba a ralentizar significativamente el nivel de crecimiento de la construcción, pero sigue bastante robusto, más o menos proyectando un 9% luego del 26% del año pasado.