Durante la colocación de la primera piedra de la zona franca aeroportuaria de Centroamérica AirCity, el presidente de la república, Nayib Bukele, aseguró que la economía de El Salvador tendrá un crecimiento superior al 4% al cierre de este año. Dicha cifra representa un crecimiento del 1.4% con respecto al cierre de 2024, cuando fue de 2.6%. Bukele enfatizó que el crecimiento que el crecimiento del producto interno bruto (PIB) ocurre de forma paulatina y surge mediante inversiones como la de AirCity, que asciende a $250 millones y en su primera fase creará más de 500 empleos directos y 1,000 indirectos.
Proyectos como este y otras inversiones anunciadas y en proceso en El Salvador, así como el reciente anuncio de la concesión de la construcción del primer cable submarino de El Salvador a la empresa estadounidense Liberty Networks suman a la apuesta del segundo mandato de la administración Bukele, que busca el desarrollo económico del país.
En coincidencia a estas proyecciones, esta semana la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) proyectó un crecimiento del 3.5% para la economía de El Salvador al cierre de 2025. Una cifra que mejora la previsión de 2.8% que hizo el organismo en octubre pasado. Asimismo, apuesta para que en 2026 el crecimiento ronde el 3.4%.
Según el secretario ejecutivo de la Cepal, el crecimiento de El Salvador es sustentado por los grandes proyectos de inversión asociados en parte al régimen especial para incentivar y facilitar las inversiones de alto valor, así como una mayor inversión nacional incentivada por el clima favorable de la seguridad pública.
Otros factores que incidieron fueron la expansión del crédito, el flujo creciente de remesas familiares, el aumento al salario mínimo en 2025 y el desempeño favorable del turismo. Este último rubro aportará más de $3,500 millones en divisas, según las últimas proyecciones del Ministerio de Turismo (Mitur).